Aviso médico: Esta guía tiene carácter informativo y no sustituye la atención médica profesional. Ante una hemorragia grave, llama siempre al 112 de inmediato.

Una hemorragia grave es la emergencia que menos tiempo de reacción concede en el monte. Un adulto puede entrar en shock hipovolémico con la pérdida de aproximadamente 1,5 litros de sangre, y en una hemorragia arterial ese volumen puede perderse en pocos minutos. Saber cómo detener una hemorragia grave en el monte con presión directa, vendaje compresivo y, si es necesario, un torniquete, es la diferencia entre una anécdota y una tragedia.

Esta guía recoge el protocolo paso a paso que necesitas conocer antes de salir al campo, alineado con las técnicas actuales de primeros auxilios avaladas por Cruz Roja y los principales manuales de emergencias.

Por qué la hemorragia grave es la emergencia más urgente en el monte

En un entorno natural, cada minuto cuenta doblemente: no solo por la velocidad de la pérdida de sangre, sino porque la ayuda médica puede tardar mucho más en llegar que en un entorno urbano. En zonas de montaña sin cobertura, ese tiempo de espera puede superar la hora.

Reconocer el tipo de hemorragia te ayuda a decidir cómo actuar:

  • Hemorragia arterial: sangre roja brillante que sale a chorro, sincronizada con el pulso. Es la más peligrosa: puede vaciar el sistema circulatorio en minutos.
  • Hemorragia venosa: sangre más oscura, con flujo continuo pero sin salir a presión. Suele controlarse bien con presión directa.
  • Hemorragia capilar: sangrado superficial “en sábana”, propio de raspaduras. Rara vez es grave.

Si no tienes claro qué material llevar contigo en cualquier salida, revisa nuestra guía del kit de emergencia para clima extremo, donde detallamos el equipamiento mínimo recomendado, incluido el botiquín.

Protocolo paso a paso: cómo detener una hemorragia grave en el monte

Sigue estos pasos en orden. No saltes directamente al torniquete: la presión directa es la primera línea de actuación en la inmensa mayoría de los casos.

Paso 1 — Protege la zona y protégete a ti mismo

Antes de tocar la herida, ponte guantes si los tienes. Si no dispones de guantes, utiliza una bolsa de plástico limpia o cualquier barrera disponible para evitar el contacto directo con la sangre.

Paso 2 — Llama al 112 o activa el protocolo de ayuda

Si estás acompañado, pide a otra persona que llame al 112 mientras tú actúas sobre la herida. Si estás solo, aplica primero la presión directa y llama en cuanto puedas hacerlo sin soltar la herida, o usa el altavoz.

Paso 3 — Aplica presión directa continua sobre la herida

Este es el paso que detiene la mayoría de las hemorragias, incluidas muchas graves:

  1. Coloca gasas estériles o el material más limpio que tengas (camiseta, pañuelo, venda) directamente sobre la herida.
  2. Presiona con firmeza usando la palma de la mano, con los brazos extendidos para aguantar el peso del cuerpo si necesitas mantener la presión mucho tiempo.
  3. No retires el apósito aunque se empape de sangre. Retirarlo interrumpe la coagulación que se está formando. Añade más gasas o tela encima sin levantar la capa anterior.
  4. Mantén la presión de forma continua durante al menos 10 minutos antes de valorar si ha cedido.

Paso 4 — Eleva la zona afectada si es una extremidad

Si la hemorragia está en un brazo o una pierna y no hay sospecha de fractura, eleva el miembro por encima del nivel del corazón mientras mantienes la presión directa. Esto reduce el flujo de sangre hacia la herida.

Paso 5 — Aplica un vendaje compresivo

Una vez que la hemorragia empieza a ceder, fija el apósito con un vendaje elástico o una tira de tela, envolviendo con firmeza pero sin cortar la circulación (comprueba que puedas notar el pulso por debajo del vendaje). El vendaje compresivo te permite liberar las manos sin perder la presión sobre la herida.

Paso 6 — Si la hemorragia no cede: torniquete como último recurso

Si tras 5-10 minutos de presión directa continua y bien aplicada la hemorragia en una extremidad sigue siendo severa o exanguinante (sangre a chorro, ropa empapada, persona en un charco de sangre), el torniquete es la siguiente medida:

  1. Colócalo entre 5 y 7 cm por encima de la herida, nunca directamente sobre una articulación.
  2. Usa un torniquete comercial (tipo CAT o SOFTT-W) si lo llevas en el botiquín. Si no dispones de uno, puedes improvisar con una banda ancha (un cinturón, una tira de tela gruesa de al menos 5 cm) y un objeto rígido como palanca para ejercer presión.
  3. Aprieta hasta que el sangrado se detenga por completo, no solo hasta que disminuya. Un torniquete mal apretado es peor que no ponerlo: corta el retorno venoso pero no el flujo arterial, y aumenta la hemorragia.
  4. Anota la hora exacta de colocación en la piel de la víctima o en un papel visible, con rotulador si lo tienes. Es información crítica para el equipo médico.
  5. No lo aflojes ni lo retires una vez colocado, salvo indicación médica expresa. Un torniquete puede mantenerse con seguridad hasta 2 horas.
  6. Traslada a la víctima o evacúa en cuanto sea posible: el torniquete es una medida temporal para ganar tiempo, no una solución definitiva.

Paso 7 — Trata el shock mientras esperas ayuda

Una persona con hemorragia grave puede entrar en shock hipovolémico. Señales de alerta: piel pálida y fría, sudor frío, pulso débil y rápido, confusión o somnolencia.

  • Tumba a la víctima boca arriba.
  • Eleva las piernas unos 30-45 cm si no hay lesión en ellas ni sospecha de fractura de columna.
  • Abrígala con una manta térmica o cualquier ropa disponible para evitar la pérdida de calor.
  • Mantén comunicación verbal constante: hablarle ayuda a monitorizar su nivel de consciencia y a mantenerla tranquila.
  • No le des nada de beber ni de comer.

Errores que agravan una hemorragia grave: lo que nunca debes hacer

  • No retires el apósito empapado. Rompe la coagulación que se está formando y reinicia el sangrado.
  • No apliques un torniquete “por si acaso” sin haber probado antes la presión directa. El torniquete corta la circulación de todo el miembro y conlleva riesgo de daño tisular si se mantiene demasiado tiempo.
  • No aflojes el torniquete una vez puesto para “comprobar si ya no sangra”. Cada vez que lo aflojas se reinicia la pérdida de sangre y el riesgo de shock.
  • No uses hielo directo sobre la herida. No detiene una hemorragia grave y puede dañar el tejido.
  • No dejes caminar ni te muevas innecesariamente si eres tú quien sangra: acelera la circulación y agrava la pérdida de sangre.
  • No apliques puntos de presión arterial a distancia (como comprimir la arteria femoral o braquial) como sustituto de la presión directa: las guías actuales no lo recomiendan como primera medida por su escasa eficacia práctica fuera de un entorno entrenado.

Botiquín mínimo para el control de hemorragias en el monte

  • Gasas estériles en varios tamaños y vendas elásticas compresivas.
  • Torniquete comercial tipo CAT o SOFTT-W: mucho más fiable que uno improvisado y no ocupa apenas espacio.
  • Guantes de nitrilo (al menos 2 pares).
  • Rotulador permanente para anotar la hora de colocación del torniquete.
  • Manta térmica de emergencia para prevenir el shock hipotérmico.
  • Apósito hemostático (opcional, recomendable en salidas a zonas muy remotas): acelera la coagulación en heridas de difícil compresión.

Si tu salida es a zonas con fauna salvaje, conviene revisar también el protocolo específico de nuestra guía de primeros auxilios ante mordeduras de animales salvajes, donde el control de la hemorragia es igualmente la prioridad número uno ante ataques de jabalí o ciervo.

Cuándo evacuar de inmediato

Independientemente de si has conseguido controlar la hemorragia, estas señales indican que la evacuación urgente no puede esperar:

  • Hemorragia que no cede tras 10 minutos de presión directa correctamente aplicada
  • Pérdida o alteración del nivel de consciencia
  • Pulso débil, muy rápido o irregular
  • Piel pálida, fría y sudorosa (signos de shock)
  • Amputación total o parcial de un miembro
  • Herida por objeto penetrante que sigue insertado (nunca lo retires: inmoviliza alrededor y evacúa)

Para poder guiar a los servicios de emergencia o encontrar la salida más rápida si necesitas evacuar por tu cuenta, nuestra guía sobre cómo orientarse con el sol y las sombras te da las técnicas básicas de navegación natural.

Para formación oficial y presencial en control de hemorragias, la Cruz Roja Española ofrece cursos específicos que incluyen prácticas con torniquete y vendaje compresivo — una habilidad que merece la pena entrenar antes de necesitarla de verdad.

Preguntas frecuentes sobre cómo detener una hemorragia grave en el monte

¿Cuánto tiempo se puede llevar puesto un torniquete sin peligro?

Un torniquete correctamente aplicado puede mantenerse con seguridad hasta 2 horas. Pasado ese tiempo aumenta significativamente el riesgo de daño tisular grave. Por eso es fundamental anotar la hora exacta de colocación y evacuar a la víctima lo antes posible.

¿Se debe aflojar el torniquete cada cierto tiempo?

No, fuera de un entorno médico controlado no se debe aflojar un torniquete una vez colocado. Aflojarlo reinicia el sangrado y puede liberar toxinas acumuladas en el miembro hacia la circulación general. Solo el personal médico debe decidir cuándo y cómo retirarlo.

¿Cómo sé si una hemorragia es lo bastante grave para necesitar un torniquete?

El torniquete está indicado cuando la presión directa bien aplicada durante 5-10 minutos no logra detener el sangrado, cuando la hemorragia es exanguinante (sangre a chorro, ropa empapada, charco de sangre) o ante una amputación traumática. En el resto de los casos, la presión directa y el vendaje compresivo suelen ser suficientes.

¿Qué diferencia hay entre una hemorragia arterial y una venosa?

La hemorragia arterial sale a chorro, de color rojo brillante y sincronizada con el pulso; es la más peligrosa porque puede provocar una pérdida masiva de sangre en minutos. La hemorragia venosa tiene un flujo continuo, de color más oscuro, y generalmente se controla bien con presión directa mantenida.

¿Puedo improvisar un torniquete si no llevo uno en el botiquín?

Sí, aunque un torniquete comercial (tipo CAT o SOFTT-W) es mucho más fiable. Para improvisar uno necesitas una banda ancha de al menos 5 cm (un cinturón o tira de tela gruesa) y un objeto rígido que actúe como palanca para ejercer presión suficiente. Debe apretarse hasta detener por completo el sangrado, no solo hasta reducirlo.


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