Llevo años formándome en primeros auxilios para el monte y el día a día, y si algo he aprendido es que un ataque epiléptico impresiona mucho más de lo que en realidad es peligroso en la mayoría de los casos. La primera vez que vi convulsionar a alguien me quedé paralizado unos segundos, y ese es justo el problema: en una crisis epiléptica lo que salva la situación no es hacer algo espectacular, sino no entrar en pánico y seguir unos pasos muy sencillos. En esta guía te explico exactamente qué hacer, qué evitar y cuándo la crisis deja de ser algo que puedes manejar tú solo para convertirse en una urgencia real.

1. Cómo reconocer que es un ataque epiléptico

Antes de actuar, conviene saber qué estás viendo. Según la Mayo Clinic, una convulsión es una alteración repentina de la actividad eléctrica en el cerebro que puede causar cambios en el comportamiento, los movimientos, los sentimientos y los niveles de conciencia, y se considera epilepsia cuando hay dos o más convulsiones con al menos 24 horas de diferencia y sin una causa conocida. En la calle o en casa, lo habitual es que reconozcas una crisis por:

  • Caída brusca al suelo, a veces precedida de un grito involuntario.
  • Rigidez del cuerpo seguida de sacudidas rítmicas de brazos y piernas.
  • Pérdida de conciencia durante el episodio.
  • Ojos en blanco, mandíbula apretada y, en algunos casos, espuma en la boca.
  • Pérdida de control de esfínteres.

La mayoría de las convulsiones duran entre 30 segundos y 2 minutos, y una convulsión que se prolonga más de 5 minutos se considera una emergencia médica. Ese dato del reloj es el que más me ha servido en la práctica: contar el tiempo desde el primer segundo te dice, casi siempre, si necesitas o no llamar a emergencias.

2. Qué hacer mientras dura la convulsión

Aquí es donde de verdad marcas la diferencia. El objetivo no es detener la crisis —no puedes hacerlo—, sino evitar que la persona se lesione mientras su cuerpo la atraviesa.

  1. Mira el reloj. Anota mentalmente la hora de inicio; lo necesitarás para decidir si llamar al 112 y para informar a los sanitarios.
  2. Despeja el espacio. Aparta mesas, sillas, cristales o cualquier objeto con el que pueda golpearse.
  3. Protege la cabeza. Pon algo blando debajo —una chaqueta doblada, una mochila— para amortiguar los golpes contra el suelo.
  4. Afloja la ropa alrededor del cuello: corbatas, pañuelos o el primer botón de la camisa.
  5. No la sujetes ni intentes frenar los movimientos. El cuerpo se mueve solo; forzarlo puede provocar fracturas o luxaciones.
  6. Cuando cesen las sacudidas, colócala en posición lateral de seguridad (de costado), para que si vomita o hay saliva, no se ahogue.

Si la crisis ocurre durante una salida al aire libre y la persona se golpea o se hace una herida al caer, el mismo principio de limpieza que aplico en el monte sigue siendo válido: mantener la zona limpia hasta poder desinfectarla en condiciones. Tengo una guía completa sobre cómo limpiar una herida cuando no hay agua potable a mano que te puede servir si esto pasa lejos de un botiquín completo.

3. Lo que nunca debes hacer

Casi todos los mitos sobre las convulsiones giran en torno a esto, así que quiero ser muy claro:

  • No le metas nada en la boca. Ni un pañuelo, ni tus dedos, ni una cuchara. Es imposible que se trague la lengua, y sí es fácil que le rompas un diente o le provoques una obstrucción.
  • No la sujetes ni la inmovilices intentando “que pare de moverse”.
  • No le des agua, comida ni medicación hasta que esté completamente consciente y orientada.
  • No la dejes sola en ningún momento del episodio.
  • No la muevas salvo que esté en una zona de peligro real (una calzada, cerca de fuego, al borde de unas escaleras).

4. Cuándo llamar al 112 sin dudarlo

La mayoría de las crisis epilépticas en una persona diagnosticada se resuelven solas y no requieren traslado hospitalario. Pero hay señales que convierten el episodio en una urgencia médica real:

  • La convulsión dura más de 5 minutos, o se repiten varias crisis seguidas sin recuperar la conciencia entre ellas.
  • Es la primera convulsión que sufre esa persona.
  • Ocurre dentro del agua (piscina, bañera, río).
  • La persona está embarazada, diabética o tiene una lesión visible.
  • No recupera la conciencia o no vuelve a su estado normal pasados unos minutos tras la crisis.
  • Tiene dificultad para respirar después de que cesen las sacudidas.
  • Se ha golpeado la cabeza con fuerza durante la caída.

Ante cualquiera de estas señales, llama al 112 sin esperar a ver “cómo evoluciona”. Mientras llega la ayuda, sigue con la persona en posición lateral de seguridad y controla su respiración.

5. Qué hacer después de la crisis (fase postictal)

Cuando las sacudidas terminan, el trabajo no ha acabado. La persona suele entrar en una fase de confusión, cansancio extremo o dolor de cabeza que puede durar entre 15 minutos y varias horas. En esta fase:

  • Quédate a su lado, hablándole con calma y en frases cortas.
  • No la agobies con preguntas ni le exijas que “se espabile”.
  • Explícale con tranquilidad lo que ha pasado; muchas personas no recuerdan nada del episodio y eso genera angustia.
  • Si tiene una pulsera o tarjeta de identificación médica, revísala: te dará información útil sobre su medicación o antecedentes.
  • Anímala a que, si ha sido su primera crisis o ha tenido una caída con golpe, acuda a un centro médico aunque ya esté recuperada.

6. Cómo preparar tu botiquín pensando en este escenario

No hace falta llevar equipo especializado para actuar bien ante una convulsión: lo esencial es tener despejado el criterio, no el kit. Aun así, si sales de ruta o pasas tiempo lejos de asistencia rápida, conviene llevar algo con lo que improvisar una almohadilla, cubrir una herida tras la caída o mantener a la persona abrigada mientras se recupera. En mi kit de emergencia para clima extremo explico qué llevo yo en mochila para este tipo de imprevistos, más allá de lo evidente.

7. Preguntas frecuentes

¿Puede alguien morir de un ataque epiléptico?
Es poco frecuente, pero puede ocurrir si la crisis se prolonga demasiado (estado epiléptico), si hay una lesión grave por la caída o si el episodio sucede en el agua y provoca ahogamiento. Por eso el control del tiempo y llamar al 112 cuando corresponde es tan importante.

¿Se traga la lengua una persona que convulsiona?
No, es anatómicamente imposible. Este es uno de los mitos más extendidos y la razón principal por la que mucha gente comete el error de meter objetos en la boca, algo que solo aumenta el riesgo de lesión.

¿Cuánto dura normalmente una crisis epiléptica?
Entre 30 segundos y 2 minutos en la mayoría de los casos. Si se supera el minuto 5, hay que considerarlo una urgencia médica.

¿Debo despertar a alguien que sigue confuso después de la crisis?
No es necesario “despertarla” a la fuerza; la confusión postictal es normal. Lo correcto es acompañarla con calma hasta que se reoriente por sí misma.

¿Qué diferencia hay entre una convulsión y una epilepsia?
Una convulsión es un episodio puntual causado por descargas eléctricas anómalas en el cerebro. Se habla de epilepsia cuando esos episodios se repiten al menos dos veces con más de 24 horas de diferencia y sin una causa externa identificable como fiebre alta o un golpe de calor.


administrator

Viajero sin rumbos fijos, aventurero empedernido y apasionado del bushcraft. Sobrevivo con lo justo, aprendo de cada bosque y colecciono horizontes lejanos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *